lunes, 2 de marzo de 2009

"Hay lugares que encierran de una manera especial los momentos que hemos vivido en ellos"



A los que aman es una tragedia interpretada y diseñada de tal forma que en todo momento da la sensación de estar entre el público de una obra de teatro. A mí me recordó mucho a El piano (Jane Campion, 1993).

Sin embargo, esta vez hay que ser críticos con Isabel. A los que aman en ocasiones parece más una sucesión de imágenes de un spot publicitario que una historia con un hilo argumental sólido y con gancho. La película trata un tema muy delicado y triste a la vez, y comprendo que haya quien considere que roza lo cursi o ñoño, sobre todo en ciertas escenas protagonizadas por Olalla Moreno, en las que quizás dramatice en exceso.

No obstante, en la película se palpa el trabajo de una gran directora en el modo de cuidar cada plano y secuencia con una sensibilidad pasmosa. Coixet rodó en localizaciones de una Galicia de ensueño y la música y la fotografía irradian belleza y melancolía. Las escenas interiores son muy oscuras y las exteriores están inundadas en luz, llenas de vegetación, árboles frondosos, ríos y, sobre todo, nubes blancas. Todo ello envuelve a la película en una aureola de poesía.

Con respecto a los lugares en los que se rodó el film, parece que Coixet quiso aludir a su belleza en esta frase dicha por Olalla Moreno: “Hay lugares que encierran de una manera especial los momentos que hemos vivido en ellos…. Y cuando regresamos ahí están, listos para ser revividos, intactos…”

Así termina la película:

Hay nubes como velos de cristal y nubes pesadas como castillos.
Nubes que nos recuerdan la cara del ser que amamos, y nubes con rostros que no queremos recordar.
Siempre viví mirando al cielo y nunca encontré dos nubes idénticas. Así quiero morir, mirando las nubes y buscando la pregunta a una respuesta que no conozco.