miércoles, 19 de noviembre de 2008

Una lección de humildad y paciencia



A pesar de haber estado escribiéndose durante veinte años tras la Segunda Guerra Mundial, nunca llegaron a conocerse realmente. Una neoyorquina inteligente, culta y solitaria y un inglés reservado, meticuloso y especializado en obras raras, a quien ella pide que le envíe los libros que no logra conseguir en su ciudad. A través de su correspondencia, se van desvelando las vidas de los dos protagonistas, creándose una relación en la que jamás se nombra la palabra amor, pero que vincula a estas dos personas de una forma profunda, más que ese océano que les separa y que ninguno de los dos es capaz de cruzar. Es la historia de dos almas solitarias unidas por la pasión por la lectura, por esa ventana hacia otras vidas que nunca nos dejan de fascinar. Una historia en la que la vida tiene la última palabra en el destino de los personajes.

Isabel Coixet reconstruyó hace un par de años esta relación en su debut como directora de teatro. Se trata de una adaptación de la novela de la norteamericana Helene Hanff, “84, Charing Cross Road”. La cineasta estrenó esta obra en valenciano en la ciudad de Girona en octubre de 2005 y estuvo de gira por toda España casi dos años. Esta obra de Helene Hanff, que tenía como protagonistas a Carme Elías y a Joseph Minguell en la adaptación de Coixet, ya ha sido adaptada al teatro en varias ocasiones y también al cine en el film “La última carta”, protagonizada por Anne Bancroft y Anthony Hopkins.

En una noticia publicada en terra.es durante la gira de la pieza teatral, Isabel contó que esta obra transmite “el paisaje de los sentimientos ocultos, del amor como proyección, de las cosas que no se dicen porque no necesitan decirse, de la soledad como vocación”. Según Coixet, eligió esta pieza porque “está muy cerca de mis obsesiones. Quizás la película que más se le parezca sea "Cosas que nunca te dije”.

Además, Isabel Coixet afirmó que su primera experiencia como directora teatral le dio una lección de humildad y paciencia. También explicó que existe una diferencia esencial entre el cine y el teatro: “En teatro, los actores son los héroes. Y eso, para un director de cine, que somos seres muy ególatras, supone una lección de humildad, porque te haces consciente de que son ellos, los intérpretes, quienes llevan sobre sus hombros el peso de la obra”. Sin embargo, a pesar de la lección aprendida, confesó sus dudas de volver a dirigir teatro porque le pareció una labor muy dura.


4 comentarios:

miguelcarvajal dijo...

Leí hace cinco años la novela, me encantó. Seguro que la Coixet hará un buen trabajo.

Daniel.G.Pelegrín dijo...

Me parece que el buen trabajo ya está hecho XD

Sergio dijo...

No conocía la obra, así que ya sé que he de comprarme para Navidades, un libro.
Lo que no he conseguido aclarar es que si la obra de teatro la hacen ahora, es de años anteriores u qué.

Por cierto, el blog no es para recordar epocas preadolescentes, jajaja, ya te vale! La gracia es mezclar el diccionario con la música. Nos sabemos decenas de canciones pero casi siempre ni nos paramos a pensar qué significan o qué quieren decir. Así que eso es lo que intento, y encima por orden alfabético, que no sabes lo complicado que es encontrar alguna canción que corresponda con ciertas letras complicadillas, y que las canciones me gusten claro.

Saludos!

Bianconera dijo...

Me gusta el tema. La cuestión es que cada día esta mujer me cae un poco mejor y tú la acercas bastante. Lo de la historia me trajo a la memoria cierta obra de cierto escritor como es café melancolía... no sé si me pillas.
Sigue así.
MATTA NE!!!!!!!!