martes, 24 de febrero de 2009

Viaje al corazón de la tortura


“La vida secreta de las palabras” nació de un documental que Isabel Coixet realizó en el año 2003, “Viaje al corazón de la tortura”. Este documental también tiene ese toque personal que Coixet imprime a sus películas de ficción y, además, lo narra ella misma. “Viaje al corazón de la tortura” pertenece a una serie titulada “Valor Humano”.

En él, Coixet refleja experiencias y anécdotas reales de supervivientes de la Guerra de los Balcanes. Para ello, Coixet viajó hasta Sarajevo y Copenhague para visitar dos de los centros de rehabilitación creados por el Consejo Internacional para la Rehabilitación de las Víctimas de la Tortura (IRCT) para erradicar la tortura.

El documental refleja que la tortura destruye a la víctima en cuerpo y mente y las sensaciones de personas al salir de un campo de concentración. Nadie les espera con medallas ni bandas de música. Nadie está ahí para asegurarles: “has sufrido mucho, ahora tu vida va a ser mejor”. En el momento en que se sale de un campo de concentración comienza otro tipo de dolor, de tortura. “La única cosa que se me ocurre para que alguien sobreviva a todo eso es que alguien le quiera, el amor”, asegura Coixet en el documental. “Después de todo eso hay muy pocas cosas, silencio y palabras”.

Os dejo con un fragmento del documental:

"Vivimos de espaldas al dolor, vivimos cada uno en su pequeño mundo, intentando permanecer ajenos al dolor de los otros, y ajenos también a los que están cerca de los que sufren, haciendo como si no pasara nada. Se tortura sistemática en más de la mitad de los países del mundo. Estos datos no pertenecen a la Edad Media ni al Imperio Romano, sino a un informe de las Naciones Unidas del año 2002. En este viaje hemos descubierto algunas, pocas, cosas. La más importante es que, pese a que la crueldad, el odio y la maldad parecen inherentes a la naturaleza humana, el valor, el coraje, y la generosidad también lo son".
Imagen: mundoplus.tv

jueves, 19 de febrero de 2009

“Está bien hacer películas, aunque luego llores”



El rodaje de Mapa de los sonidos de Tokyo finalizó el 24 de diciembre tras seis semanas de intenso trabajo por parte de todo el equipo. El estreno de la película está previsto para finales de 2009.


En el videoblog en el que Isabel Coixet compartía su aventura japonesa, confesaba, a falta de dos días para el fin del rodaje, que se respiraba “un ambiente extraño, entre pena y alegría”. Sin embargo, aclaraba que tras el rodaje comienza el trabajo más duro para ella y para el equipo: el montaje, la mezcla de sonidos o el ver la película una y otra vez y pensar “dios mío, ¿pero qué he hecho?”.


Aun así, la directora afirmaba al respecto: “Creo que hay un momento en el que uno o acepta que todo lo que hace tiene un sentido… o no lo acepta. Y entonces lo único que te queda es tirarte al río Kanda. Yo no me voy a tirar a ningún río, así que voy a aguantar bien hasta el final y seguro que luego lloro. Pero está bien hacer películas, aunque luego llores”.



Imagen: eltiempo.com

miércoles, 18 de febrero de 2009

"Lo de Una, Grande y Libre no lo entendí nunca"



Las páginas de “La vida es un guión” están llenas de Coixet: de sus ocurrencias, su forma de ver el mundo, reflexiones, sus experiencias profesionales, retazos de cómo vivió su familia la Guerra Civil o sus recuerdos de infancia.

En los primeros capítulos del libro opina sobre la Guerra Civil, siempre con un tono de pesadumbre por la derrota de los republicanos (bando al que pertenecía su familia), pero sin abandonar la mordacidad que la caracteriza. Aquí copio un ejemplo:

“Lo de UNA, Grande y Libre no lo entendí nunca.
¿Una? ¿es que acaso había dos?
¿Grande? ¿Grande respecto a qué? ¿A San Marino?
¿Libre?
¡¿Libre?!”

Asimismo, creo que este otro párrafo tampoco tiene desperdicio:

“Tuve dos abuelas; me queda una. Las historias de la guerra de mi abuela Trini siempre tenían un componente folletinesco: monjas preñadas, curas estraperlistas, bebés indefensos al lado de madres moribundas, niños abandonados en el torno de algún convento, caminatas de veinte kilómetros hasta huertos clandestinos para obtener dos patatas… A través de ella, viví la guerra de manera que nunca podía distinguir entre las historias que me contaba y las novelas de Zola”.

Pero en el libro no todo es ironía. Coixet dedica varios capítulos a criticar a los políticos. Confiesa su desprecio hacia George Bush, lo que le ha valido más de un anecdótico altercado durante sus estancias en Estados Unidos por expresar este rechazo. Tampoco deja títere con cabeza en la política española. Considera que la ética de la España del PP fue una “mezcla de hipocresía, desfachatez, prepotencia y hombreras”.


domingo, 15 de febrero de 2009

Coixet en el Festival de Cine de Berlín


Isabel Coixet ha formado parte del jurado del Festival de Cine de Berlín que se ha celebrado estos días en la capital alemana. El jurado estaba compuesto por personalidades como el escritor sueco Henning Mankell, la actriz británica Tilda Swinton, el realizador, productor y guionista Gaston Kaboré o Christoph Schlingensief, director alemán de cine, teatro y ópera.

Coixet compitió el año pasado en este festival con "Elegy", en 2003 presentó “Mi vida sin mí” e “Invisibles” en 2007. Pero compitió por primera vez en el Festival de Berlín en 1995 con “Cosas que nunca te dije”.

La cineasta ha declarado en una entrevista para ABC que “habría podido haber dos películas españolas” en el festival. Afirma que en el cine español existe cierta “vaguería” por parte de los productores, una especie de “alergia a salir por el mundo con una cinta bajo el brazo, que es la manera de venderse fuera”. Por otro lado, de lo proyectado en Berlín, declara que le preocupa que haya tantas películas “destrozadas por un exceso de presupuesto”.



jueves, 5 de febrero de 2009

Leonor Watling



Se conocieron en el rodaje de No respires, de Joan Potau. Más tarde la vio en las películas de Pablo Llorca e Isabel siempre pensó que quería trabajar con ella.

El personaje que interpreta Leonor Watling en la película es clave en el desarrollo de la historia que cuenta Mi vida sin mí: si ese personaje falla, toda la posible esperanza que se deja ver al final de la película se desmorona. Además, el monólogo de los siameses que interpreta es la parte más difícil de la película. Coixet asegura en La vida es un guión que en el rodaje Leonor hizo que todo pareciera tan fácil que se sintió avergonzada por su preocupación. “La Watling se apoderó del trailer y de la escena con el mismo desparpajo con que “escanea” las estanterías de Zara”.

Leonor Watling nació en 1975. Heredó de su madre el apellido británico, de donde procede su nombre artístico. Fue bailarina, trabajó en teatro y también es cantante. Debutó como actriz en 1993 en Jardines colgantes, dirigida por Pablo Llorca. Ha intervenido en capítulos de series españolas como “Hermanos de leche”, “Farmacia de guardia” o “Querido maestro”. Fue candidata al Goya por “La hora de los valientes” (1998). También ha trabajado en “Son de mar” (2000), Hable con ella (2002), A mi madre le gustan las mujeres (2002), “Salvador”, “Tirante el Blanco” o “Los crímenes de Oxford”.


lunes, 26 de enero de 2009

La fe en el poder de la ficción



En La vida es un guión, Isabel Coixet reconoce en el último capítulo que siempre había ejercido la profesión de cineasta en un estado mental contradictorio: el entusiasmo de rodar y la desazón de la certeza de que las películas no cambian el mundo ni hacen la existencia más llevadera. Sin embargo, Mi vida sin mí le enseñó que no era así. “Como en tantas otras cosas, estaba equivocada”, asegura.


Tras el estreno de esta película su concepción cambió. Se dio cuenta de que las películas pueden reconfortar, ayudar a entender las cosas que pasan, a “descifrar el denso ladrillo de la vida cotidiana”, a vivir.


Pone el ejemplo de una chica de unos 17 años que un día se le acercó y le dio las gracias por haberle ayudado a entender los silencios de su padre, que había fallecido dos años atrás. Para finalizar el libro, agradece a todas esas personas que muestran su gratitud por haber hecho una película tan especial, a todos los que le escriben contándole “historias personales, emocionantes, historias que nacen, que salen, que convergen en la película", cuya autoría ya no le pertenece, porque ya es una especie de ente compartido por los que la hicieron y los que la ven y la sienten suya… Por haberle devuelto la fe en el poder de la ficción como espejo de lo que desearíamos que fuera real.


martes, 20 de enero de 2009

La vida es un guión

Cuando empecé a documentarme más a fondo sobre Isabel Coixet, la verdad es que mucho de lo que descubrí sobre ella me sorprendió. Ha realizado diferentes documentales cuya temática prueba la implicación de la directora con causas comprometidas, como la violencia de género o la pobreza. Asimismo, cuando tuve entre mis manos La vida es un guión, todavía me sorprendí más, porque esta mujer no sólo es una gran cineasta, sino también una excelente escritora.
La sensibilidad de sus films también está presente en este libro, que está escrito a modo de relato autobiográfico. En él mezcla su gran pasión, el cine, con su existencia y la de su familia, y muestra su lado más sincero y apasionado. Habla de sus miedos, de sus adicciones, obsesiones, manías, de su compromiso con la violencia de género y de los secretos de Mi vida sin mí, su último film por aquel entonces. Lo que me entristece es que no encontré el libro en ninguna librería de Alicante. Es más, en el Fnac tardaron más de dos semanas en conseguírmelo. Os dejo con un fragmento:


Gracias a todos por mezclar sus vidas con la vida inventada de la película. Por devolverme la fe en el poder de la ficción como espejo de lo que desearíamos que fuera real. Por demostrarme, con cartas, con mensajes, con sonrisas, con silencios, con hechos, que las películas sirven para algo, algo frágil, tenue, momentáneo, innombrable, pero poderoso. Sé que, a partir de ahora, no podré vivir y rodar de la misma manera. Que mi vida sin la película será otra.